


Sector Público · Abastecimiento y transparencia
Tienes SIGA, SIAF, SEACE. Y aun así, cuando la Contraloría observa o piden transparencia, reconstruir qué pasó con un proveedor —cotizaciones, plazos, incumplimientos— toma días, entre correos y archivadores.
Conectamos esa trazabilidad con los sistemas que ya usas, para que cada paso con tus proveedores quede registrado y a la vista —listo para la Contraloría, listo para el ciudadano.
Conocemos el Estado desde adentro: trabajamos del lado de la fiscalización, en OEFA. Sabemos qué exige la autoridad porque fuimos la autoridad.
Quizá te suena
No es por falta de sistemas. Es porque la trazabilidad de lo que pasa con cada proveedor vive fuera de ellos.
La orden está en el SIGA. Por qué el proveedor incumplió, en un correo que nadie encuentra.
Llega una observación de la Contraloría y armar el expediente completo toma una semana.
Un proceso depende de quien 'sabe cómo es'. Si se va, se va el conocimiento.
Te exigen transparencia, pero la historia real está dispersa en hojas de cálculo.
Qué hacemos
No te vendemos otro sistema que se sume a los que ya no conversan entre sí.
Conectamos lo que ya tienes —SIGA, SIAF, SEACE— para que la trazabilidad con tus proveedores sea una sola, completa y a la vista.
Una herramienta que el servidor público no adopta, no sirve. Por eso diseñamos para las personas, no solo para el sistema.
Qué cambia
Reconstruir un expediente para la Contraloría
→
Trazabilidad completa, en segundos
La transparencia depende de buscar en correos
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Cada paso registrado y disponible
El proceso depende de una persona clave
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Del sistema, no de un héroe
Por qué Wasi
Trabajamos del lado de la fiscalización, en OEFA. Sabemos cómo debe fluir y rendirse la información pública.
El rigor que exige la Contraloría, aplicado a tu cadena de proveedores —de punta a punta.
Personas, procesos y cultura primero. Sin más sistemas que nadie use.
Cuéntanos cómo gestionas hoy a tus proveedores.
En una conversación te mostramos qué se puede conectar —sin compromiso.
Conversemos →Cuando la trazabilidad es completa, ganan todos: la entidad responde, la Contraloría confía, y el ciudadano lo nota.